En los dos últimos años, han surgido muchos fondos semilla y aceleradores en México, creando nuevas oportunidades para las pequeñas empresas que de lo contrario tendría un pesar en el desarrollo de productos viables.
En la construcción de forma sostenible la puesta en marcha del ecosistema, varios ingredientes claves son necesarios. En México, el financiamiento ha sido una queja constante entre los que están empezando y necesitan ese pequeño empujón, ir desde la idea al prototipo.





