Hace unos días terminé de leer el fabuloso libro de Malcolm Gladwell "Los fuera de serie, por qué unas personas tienen éxito y otras no" (Outliers). Sin duda, una de sus mejores producciones (las anteriores me han encantado, pero ésta me cautivó). Por momentos durante la corta lectura -fueron más de 300 páginas en un par de días, record para mi que leo cuando tengo sueño, o cuando voy en el auto, o cuando tengo un chance- pensé que Gladwell se inclinaría esta vez por una obra pesimista que se limitaba a explicar (o convencernos vaya, que es claro que el tipo manipula la comunicación de los resultados para convencernos de su posición) una realidad, pero no a plantearnos formas de aprovechamiento de los findings para nuestro propio beneficio. Y casi no lo hace, o al menos, casi no lo capto, a no ser por los destellos de genialidad que ya para la segunda mitad del libro empezaron a mostrar que las oportunidades son la clave del éxito. Si bien es cierto que las oportunidades no se nos dan a todos por igual, también es cierto que todos las tenemos. La clave de tener éxito es la identificación de esas oportunidades (que, admitámoslo, a algunos se les da de forma natural, inesperada, en fin, esos tipos tienen mucha suerte), y su consecuente aprovechamiento para lograr las metas trazadas (ojo, que otro problema aquí es que muchos no tienen la más remota idea de lo que quieren ser en la vida, y otros, esos que son materialistas pero de los sin rumbo, de lo que quieren tener en la vida.
Otro aprendizaje del libro, para aquellos que por vocación, elección, suerte o mala leche estamos en el servicio público, o ejercemos alguna labor de servicio público, es que nuestro verdadero trabajo, el que tendría más impacto a largo plazo, es el de crear oportunidades para la gente. Oportunidades para la mayor cantidad de gente, no solamente para aquellas personas que por virtud de su fecha de nacimiento, del lugar donde viven, o de su herencia ancestral de comportamientos condicionados, tienen las condiciones u oportunidades en su cara, sino para todos, o casi todos vaya, para no ser utópicos, creando mecanismos en cada área funcional, en cada industria, en cada campo, siempre tomando en cuenta los detalles que genialmente Gladwell nos muestra en Outliers.
Emprendedores, gestores de emprendimiento, creadores de políticas públicas, ángeles inversionistas, les recomiendo esta lectura, se comerán el libro en un día o dos, y me darán las gracias, aunque sea en silencio. Dixit.
Fuente original en el blog de Manuel Lorenzo.












Los fuera de serie...
Excelente recomendación Manuel. Sólo tengo un comentario sobre la frase, por cierto muy común:
"La clave de tener éxito es la identificación de esas oportunidades (que, admitámoslo, a algunos se les da de forma natural, inesperada, en fin, esos tipos TIENEN MUCHA SUERTE)"
Creo que la diferencia entre quienes identifican oportunidades y los que no lo hacen, esta en que los primeros se enfocan en la solución, mientras que los segundos se enfocan en los problemas.
Ejemplo:
Los enfocados en el problema dirían:
El tráfico de las 7 a.m. es un caos; voy a llegar tarde a mi trabajo, llegaré tarde todos los días, que vida!
Los enfocados en la solución dirían:
El tráfico de las 7 a.m. es un caos; voy a salir a las 6 a.m. y me inscribo en el GYM que se encuentra frente a mi oficina puedo dedicar una hora diaria a mi salud.