Saludos a todos. Esta semana quisiera tocar un tema que debemos a empezar a priorizar en nuestros países, se trata de la innovación dentro del emprendimiento. Se dice que los emprendimientos son de alto crecimiento solo si son innovadores y que la tasa de creación de empresas innovadoras y con alto potencial, es uno de los principales determinantes del crecimiento económico de los países.
Esto es la norma de los que han alcanzado el desarrollo, pero nosotros en cambio lo estamos dejando pasar. ¿Porque no lo tenemos aún dentro de los planes que impulsan el progreso en nuestros pueblos?
Hablar de innovación dentro del emprendimiento es hablar de “modelos” que pueden cambiar el mundo. Aunque no necesariamente se habla de tecnología de punta (Alejandro Ruelas-Gossi, habla de un modelo de innovación que se introduce en el modelo de negocios y no en el producto), sino más bien de ideas particulares que rompen los esquemas tradicionales, que puedan transformarse en una oportunidad creativa que posea un valor comercial.
Lo de cambiar el mundo con una idea, entonces tiene sentido. Pero no siempre se la ven fácil los emprendedores, porque además de pasar de enfrentarse a la experiencia de iniciar un negocio, lo hacen con algo nuevo, totalmente desconocido para el mercado.
Entonces ¿No deberían tener los “emprendedores innovadores” toda nuestra atención? El caso de nuestro amigo Sebastian Mendoza, de Container Consultants & Systems, es un ejemplo de cómo despreciamos algo con altísimas posibilidades de crecimiento. Con su proyecto de software basado en una idea que nadie desarrolló antes está logrando que su herramienta esté a disposición de las principales navieras en el mundo. Antes de poder tener el Apoyo del Acelerador de Empresas y de inversionistas que creyeron en su idea, los medios de financiamiento tradicionales se lo negaron.
Por otro lado parece difícil la aventura de emprender algo totalmente desconocido por el mundo. ¿Qué tipo de seguridad buscamos en nuestras ideas? Lo que yo considero miedo, puede ser falta de oportunidades. Estoy seguro que todos hemos pensado en soluciones ingeniosas para problemas cotidianos, pero regularmente las desechamos por considerarlas “absurdas”.
¿Qué nos hace falta como emprendedores para atrevernos a innovar?
























Perder el temor
Es correcto usar la palabra miedo, somos temerosos a muchas cosas y eso es natural, principalmente a las cosas que involucran cambios.
El deseo de ser emprendedor es un gran paso y ser un emprendedor verdaderamente innovador, creativo, que se salga del montón en lo que hace, involucra grandes retos.
Con los futuros emprendedores que entran a los cursos de Planes de Negocios del Acelerador, siempre trabajamos dinámicas creativas en donde le colocamos cambios innovadores a cualquier objeto o situación que se les ocurra, ya sea un producto o un servicio.
En estos talleres he corroborado una buena noticia para todos nosotros, todos somos creativos, todos podemos innovar, ser innovador no es privilegio de los que nacieron bajo X estrella, es parte de nuestro ser. Piensa un poco, cuando tenemos problemas nuestra mente no para de trabajar hasta que comienza a visualizar una solución o hasta que enloquece, jajajajajaj y en la mayoría de los casos solucionamos el problema.
En los talleres todos los emprendedores logran añadirle innovación a los objetos con los que trabajamos, salen ideas de lo más locas, creativas y simpáticas, todas basadas en nuestras experiencias y observación.
Yo creo que lo que hace falta es simplemente prestar atención al entorno, ver que se puede mejorar, dejar salir las ideas y perder el temor de decir soy un hombre o una mujer creativa y tengo esta idea innovadora que desarrollar.