Wikinomics, el célebre libro de Don Tapscott y Anthony D. Williams, cumple bien la promesa de indagar acerca del fenómeno de la colaboración de masas. Quien quiera entender la sociología de la Web 2.0 necesita leerlo.
Para abrirles el apetito, les comento que al comienzo del libro los autores destacan cuatro principios que a su juicio rigen el acontecer de las corporaciones de nuestro siglo: openness (apertura), peering (relación entre pares), sharing (compartiendo) y global acting (actuación global).
A propósito de esos cuatro rasgos, y mirando a nuestro alrededor cómo se erigen resistencias a los esquemas colaborativos de trabajo, mi reflexión es que todavía muchos tenemos mucho de nuestra vieja cultura pegada en nuestras prácticas y en nuestras emociones. Son como venenos de la mente, que nos impiden insertarnos en el mundo y beneficiarnos de la relación con otros.
Nos cuesta ser abiertos porque sentimos que, mientras más nos exponemos, más fácil es que alguien nos robe nuestras ideas brillantes... o porque tememos que nuestros clientes descubran nuestras mediocridades.
Nos cuesta establecer relaciones entre pares, porque fuimos educados en salas de clases donde el que sabía era uno (el profesor) y los demás estábamos para escuchar y obedecer. Así que aún no creemos demasiado en lo mucho que podemos aprender de nuestros iguales... y ellos de nosotros.
Nos cuesta compartir, porque no sabemos hacerlo. ¿Cuánto poder pierdo cuando le entrego mi información a otros, cuando les muestro mis planes, cuando les doy o les pido ayuda? Usualmente estamos más atentos a los riesgos de compartir que a las oportunidades que nos ofrece.
Nos cuesta pensar globalmente porque todavía no tenemos la mirada entrenada para ver a través de las fronteras nacionales, culturales, idiomáticas, religiosas o mentales... y nos resulta difícil pensar en los términos de gente que no conocemos y que se crió en una tierra y entre gentes distintas a nosotros.
Pero los tiempos que corren son los tiempos que corren, y la realidad se impone, nos guste o no.
La pregunta es, ¿cuáles son los venenos de los que yo bebo a diario y que me impiden desenvolverme adecuadamente en el mundo que nos toca vivir?

























Comentarios recientes
hace 6 días
hace una semana
hace una semana
hace una semana
hace 2 semanas
hace 2 semanas
hace 2 semanas
hace 2 semanas
hace 3 semanas
hace 3 semanas