Martes Financiero – Para atraer inversionistas
Bill Gates y Steve Jobs conocen la idea empresarial del panameño Agripino Toro: el Dictionaire Conceptual Dicon Pack, que mediante un programa de software le facilita al usuario la redacción de textos sin importar su desconocimiento de las palabras.
El panameño envió su proyecto de empresa por correo a las oficinas administrativas de Microsoft y Apple, compañías de propiedad de Gates y de Jobs. El primero le envió una carta en la que le decía que negociaría con él solo si “renuncia al derecho de autor”.
Jobs, que también le respondió con una misiva, supeditó su apoyo al hecho de que el panameño actuara “en condición de persona jurídica”.
“Hay algo extraño en la réplica de Bill y de Steve, pero es satisfactorio que les llame la atención la idea y el plan de negocios”, considera Agripino Toro.
Por ello prefirió hacer un sondeo entre un buen número de empresarios nacionales y extranjeros y algunos académicos expertos en emprendimiento, sobre cómo vender un diccionario que simplifica el proceso de escribir misivas. La respuesta de los “encuestados” ha sido muy positiva, y varios se frotan las manos con el futuro comercial del software.
Pero lo cierto es que el plan de negocios le ayudó mucho a que personas como Gates y Jobs le pusieran atención.
El plan de negocios del Dictionaire Conceptual Dicon Pack contiene una descripción de la empresa, los posibles clientes, las tendencias de crecimiento, el dominio sobre el precio de venta, los planes financieros, de marketing y de ventas, los recursos humanos necesarios y los aspectos legales societarios.
El diccionario ya lo tiene para la venta y los precios serán de 400 dólares para personas naturales y de 500 dólares para personas jurídicas. Agripino Toro se encuentra estudiando varias propuestas de inversionistas, y está a la espera de otras ofertas.
El motor
El plan de negocios es el motor del emprendimiento empresarial, considera Horacio Rodríguez Marchena, director del Centro de Incubación Empresarial de la Universidad de Panamá.
Su visión es compartida por el sector de las Pyme, que busca la promoción de propuestas con un “mapa de navegación que indique aciertos y riesgos, sea atractivo para los inversionistas y se sostenga en el tiempo”, comenta Rodríguez.
En condiciones de conquistar inversionistas y de competir en el mercado nacional están los palillos de dientes del panameño Jesús Sánchez. Fabrica su producto con la planta de gramínea (biodegradable), particularidad que lo diferencia de las otras marcas.
El inventor de los “biopalillos” panameños revisó el plan original de negocios, y encontró que en la descripción del producto resaltaba la calidad de los materiales. Estos no contaminan y, por el contrario, contribuyen a contener la erosión de los suelos.
“Los insumos son infinitos y poco o nada cuestan. Son más ventajas para un inversionista”, asegura Sánchez.
Porque las ventajas del producto o del servicio también inciden en las proyecciones de un plan de negocios. Y de sus bondades depende el éxito del nacimiento y el progreso de una empresa, opina Armando Espino, director de planificación de la Autoridad de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa.
El funcionario considera como eslabón necesario el documento que enlaza al emprendedor con las entidades financieras y los posibles socios, pues desde el inicio les enseña a todos una evaluación técnica y económica y les determina a cuánto asciende el capital semilla para iniciar la empresa.
El objetivo consiste en romper la tendencia de las Pyme panameñas, que por lo general cierran al poco tiempo de fundadas o crecen hasta cierto punto y se estancan.
Deben, por el contrario, evolucionar con el paso de los años y alcanzar metas como la generación de empleos y el cumplimiento de obligaciones tributarias, piensa Espino.
Solo muy pocas empresas nacionales se sostienen y progresan de acuerdo con las metas trazadas.
El 90% de ellas están catalogadas de micro y de pequeñas, y el 42% son informales, es decir que actúan por fuera del marco legal de la economía de mercado, expresa Nicolás Ardito Barletta en el más reciente documento Global Entrepreneurship Monitor -Gem- Panamá (Monitor del Espíritu Emprendedor Global), el cual mide la actividad emprendedora en 54 países.
La falta de innovación y las pocas expectativas de exportación en un país importador son otras de las falencias halladas por Armando Espino.
“El plan de negocios ayuda a detectar las posibles dimensiones de una empresa y le indica al emprendedor en qué estado va la gestación de su idea.
A veces han progresado sin saberlo y se encuentran muy próximas a la fundación de la empresa”, comenta Espino.
Algas en el baño
El 59% de los autocalificados emprendedores estuvieron motivados por la identificación de una oportunidad de negocio, y a los demás los impulsó la necesidad y la falta de empleo, destaca el documento Gem Panamá.
Entre los primeros está la costarricense Mariana Aguilar, de 26 años y residente en Panamá, quien encontró en las algas marinas todos los ingredientes para inventar cinco jabones y dos polvos exfoliantes.
Le hacía falta un plan de negocios, que pudo realizar con la ayuda del Centro de Incubación de la Universidad de Panamá. Cayó en la cuenta de que “había superado varios estadios y podía competir en el mercado”, asegura Mariana.
Ella sabe cuál será la rentabilidad de su negocio, pues vende al detal a centenares de clientes. Tiene certeza de haber atravesado todos los estadios previos para trabajar en la horma de una pequeña o de una mediana empresa. Y ahora busca un inversionista que aporte el dinero y quiera multiplicar sus ingresos.
El caso de Mariana enseña la ventaja de contar con un plan de negocios: ilumina el camino de una empresa, tanto para el emprendedor como para el inversionista.



